En la Vía

 Por: Blanca Lozano

blancamlr@hotmail.com

Suena el despertador y como siempre; hay que darle cinco minutos más, incluso hasta diez, después de todo el último sueño es el más sabroso. Desde temprano hay que correr, apurar a los niños y esos diez minutos que dormiste de más, son infinitamente necesarios para afrontar el día.
Entro al carro rezando para qué arranque a la primera, ya no queda tiempo para pedir un taxi y llegar a tiempo al colegio. En fin; el carro arranca “al llavazo” diría mi mecánico.

Todo parece ir bien, salgo tranquilamente para afrontar mi cotidiana odisea. Hace dos años; trasladarme de la casa a la escuela donde estudia mi hijo me llevaba a lo mucho media hora (ida y vuelta) razón por la cual de haber seguido así, este relato terminaría en el siguiente renglón o simplemente no existiría. Pero por azares del destino me toco quedar del otro lado de la ”mega“ construcción que  será el primer paso a desnivel de Poza Rica. Como quien dice: Del otro lado del muro, se que la comparación con el muro de Berlín es exagerada, pero intenten pasar por ahí a eso de las 8 de la mañana y entenderán porque lo digo , ahora  el tiempo de recorrido es el doble o más.

Lo de menos es el tráfico que sabemos se genera,  pero cuando no hay  percances por cuenta de algún taxista, no falta el “vivo”  que va tarde a su trabajo y se quiera meter  sin respetar el  1 x 1, otra es cuando nos toca el camión de la basura,  hay que ir haciendo paradas continuas atrás del camión, sin contar el delicado aroma que emana de él.

La clásica  es que cuando empieza a fluir el trafico no falta nuevamente el taxista que se pare adelante de ti para subir o bajar pasaje o el peatón que con agilidad de gacela se atraviesa cuando vas a avanzar, y lo peor aquel que quiere dar la vuelta en “U” y detiene el tráfico en ambos sentidos, sobre todo si es en la Laredo.*

Llegas por fin al colegio y cambias automáticamente a tipo manejo carrera con obstáculos, perfecto para quien quiera aplicar un test de manejo, encuentras automóviles  en doble y triple fila de ambos lados de la calle, los que quieran practicar los invito pueden hacerlo pasando enfrente de una escuela a la hora de entrada. Eso es solo el principio, todavía hay que hacer el mismo recorrido de regreso, si tienes suerte puede que toque menos tráfico, pero la mayor parte de las veces no es así.

Ni que hablar a la hora de salida en la que es lo mismo, pero agregándole un ingrediente especial al clima,  entre 38 y 40 grados  de temperatura,  es como subir el nivel , de practicante a experto en un videojuego (ni modo soy mamá de un niño de 10 años).

Manejar en Poza Rica se ha convertido en un nuevo deporte extremo, o en un prototipo de videojuego donde tu misión es ir  y volver sin perder vidas, evitar que te choquen o chocar y pasar un obstáculo tras otro (baches) sin tener superpoderes, ¡ahh! y si encuentras rutas alternativas ganas puntos.

En fin, se que todo es para mejorar y que el progreso tiene un precio, pero me pregunto? quién va a ser el responsable de mi desgaste económico (gasolina), psicológico (sustos), emocional (estrés), y  por último físico. Si físico porque de tanto pisar el clutch y frenos hasta con calambres termino.

Para todos mis coterráneos de la ciudad de Poza Rica, en especial los que tenemos que a atravesar ese viacrucis  que ahora es el boulevar;  un saludo y nos vemos en la vía.

*Calle alterna que se ha vuelto principal debido al tráfico, con un carril de ida y otro de vuelta.

P.d. Blanca Lozano es Lic. en Ciencias de la Comunicacion egresada de la Universidad de Nuevo León trabajó en periodico El Norte, hoy dedicada 100 % a sus bebes, vive y siente  la vida de forma muy práctica, su afición es la lectura , su artista preferido es Tom Cruise y Alejandro Sanz, es muy buena amiga y mejor aún como persona.

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La Catafixia

Podías asomarte a la ventana y notar como el roció había humedecido el pasto aquella mañana  fría de Diciembre, sentado al filo de la cama buscando algún tipo de calzado cómodo que ponerme, solo pude encontrar una windys rosa de lado izquierdo que pertenecia a mi hermana cinco años menor y una pantufla color vino de mamá también del mismo lado, enredado aún en el cobertor camino por el pasillo que me conduce hasta la sala, el olor a pino natural impregnaba toda la casa y el destello lento de la serie de luces navideñas terminaban por despertarme; Encendi el televisor, un General Electric a color de 23” pulgadas con selector de canales de giro tipo perilla y antena de conejo, que por cierto cuando había que sintonizar algún programa, había que darle sus golpecitos a los costados, configurar los horizontales o verticales y todo el ritual que se le tenía que hacer a estos televisores modernos, para colmo siempre hubo mala recepción en la colonia gracias a un cerro que se encuentra a sus espaldas, pero eso no fue impedimento para ver mi programa favorito de domingos, el mejor programa para empezar el día “En familia con Chabelo”.

Siempre me han gustado los programas de competencias, donde juegas a ganar y al final te llevas a casa un gran premio ,pienso que de alguna manera ese tipo de programas se asemejan a la vida misma, un juego real en el que te esfuerzas para alcanzar las metas y objetivos que te has propuesto; me imaginaba participando y ganando en todos los desafíos, capaz de realizar cualquier tipo prueba en el menor tiempo posible, desde participar en la escalera loca, la carrera de triciclos o hacer un gran bomba con goma de mascar buble gum, para al final arriesgarlo todo pasando a la catafixia. Hay ocasiones que en la vida tomamos malas decisiones, y apostamos todo a la urna número dos, donde solo contiene una dotación de dulces Sonrics y un paquete de galletas gamesa, pero no hay que  desesperarse es parte del mismo show.

Cuates !  pídanle a Santa ahora que se aproxima la navidad les regale el fabuloso fred o la autopista escalextric entre otros juguetes de Mattel que para mí; eran de los más innovadores y modernos, pero Santa Clauss en ese tiempo ya había perdido cierta credibilidad, siempre nos llevo otro juguete que nada que ver con el que se le solicitaba; para entonces ya había salido el ATARI pocos eran los afortunados que lo tenían, pero en mi caso nunca fue indispensable, éramos felices con lo que teníamos. Casi nada; solo imaginación e ingenio y también podía pasar las horas con mi juguete favorito: Un balón de futbol, marca estrella de círculos anaranjado.

Para ese entonces solo había cuatro o cinco canales disponibles; él canal dos, donde las telenovelas se llevaban el rating, cuando se hacían buenas telenovelas y 24 Horas con Jacobo Zabludovski eran exclusivos, el canal cinco donde programaban la barra de dibujos animados y las series de tv, no había Cartoon Network, Fox Kids, JETIX etc., el cuatro de Xalapa donde pasaban programas educativos el cual había que pasarlo lo más rápido posible y el trece antes de ser “azteca”  lleno de telecapsulas, lo único rescatable de ese canal era deportv, el canal nueve donde se enlaza la televisión Veracruzana (Telever). ..sin comentarios.

Cuando llegabas de la escuela, sintonizabas las capsulas del tío Gamboin por el canal cinco,  para formar parte de ese club, solo tenias que mandar tus calificaciones de diez (al fin que nunca quise pertenecer) te hacías merecedor a un saludo televisivo y a que te cantaran las mañanitas el día de tu cumpleaños; No.. gracias!  Algunas de mis caricaturas favoritas eran: Don gato y su pandilla, Los picapiedra, Tritón (inicios del manga japonés), Ahí viene cascarrabias! En busca de las orquídeas susurrantes, El pájaro loco, Scooby doo y sus scoobygalletas, Supercan, El hombre araña y La pantera rosa sin duda en mi top ten, todas las de las Warner Bros; El Coyote y sus descabellados planes para atrapar al correcaminos patrocinado por artículos ACME, como no recordar a Los Superamigos, He-Man y los amos del Universo , Birdman y el trió galaxia (Meteorix, Vaporel y Gravitania); Remi y Heidi dramas las dos, Los thundercats, La hormiga atómica, El inspector ardilla, Manotas, La tonta bruja y Mandibulin, ya inmersos en los años 80’s. Y al final del día cuando aparecían las capsulas de cantinflashow significaba que estabas en problemas y en problemas muy serios, había que terminar la tarea de cualquier forma, para abrirle paso a Antena 5 que era un resumen de noticias, al termino de este noticiero, se empezaban a programar las series .

La  televisión ha cambiado mucho en esta época, desde los costos multimillonarios para producirla hasta su complejo sistema de “marketing” para venderla, muy a pesar de los avances tecnológicos dentro de la misma y una buena generación de jóvenes productores, el resultado final que le brindan al telespectador es desechable y en ocasiones basura, si bien en el menú de nuestro moderno sistema de cable es de 248 canales podrás darle la vuelta a la programación  sin encontrar nada bueno, son pocos los canales que en realidad te ofrecen otro tipo de televisión, tienes que pasar por los programas reciclados, series que empiezan muy bien y después ya no saben como terminarlas, películas más viejas que el caldo, programas de trabajos y oficios gringos sin chiste, la semana del tiburón, ó programas morbosos que ni al caso, cuando te encuentres en esa situación…. es hora de apagar el televisor, tomar un buen libro y ponerse a dormir…saludos!

P.d. Hasta la fecha mis hijos continúan con la tradición, se levantan temprano a desayunar corn flakes o hot cakes , a “Chabuelo” ni lo conocen. Yo; todavía busco los domingo “En familia” en mis sistema de cable,  vivo con la esperanza de que mi carta salga leída y sorteada para poder ir de vacaciones de verano a Disneylandia; por otra parte me siento afortunado de haber crecido en este tiempo… tiempo de grandes series, como El Gran Chaparral, Bonanza, Misión Imposible, El Santo, Tierra de Gigantes, La familia Ingalls, El crucero del amor, Los Angeles de Charly, Viaje al fondo del Mar, Patrulla motorizada, La isla de la Fantasía, EL hombre nuclear, La mujer maravilla, El auto increíble y Mcgyver entre otras; tal vez no eran tan grandes series como lo menciono anteriormente pero añoro esos tiempos maravillosos, donde mi generación tenía grandes expectativas de poder cambiar y vivir en un mundo mejor, lejos del contenido del sexo y violencia.